(Post compartido con redacciones). Durante esta semana, la propuesta del presidente francés, Nicolas Sarkozy, de reducir los impuestos ecológicos a los carburantes para abaratarlos y hacerlos más accesibles a los ciudadanos ha recibido toda clase de críticas. La base de éstas es que los impuestos son disuasorios de un consumo excesivo y que su eliminación sólo provocaría más contaminación. Pero lo cierto es que en Europa, algo menos en España, más de la mitad del coste del combustible son impuestos. Es decir, que cada vez que llenamos el depósito de nuestro coche, entre 25 y 35 euros van a parar a las arcas del Estado, y otros tantos a las de las petroleras. Así que cabría de esperar de los creadores de opinión una llamada a la reducción de impuestos, para ayudar al bolsillo del ciudadano. Pero no. Se ha producido todo lo contrario. Del comportamiento generalizado de los medios me quedo con dos casos:
The Independent. Una vez más, el diario británico muestra su valentía y lleva el asunto a portada con una interpelación directa al primer ministro de Reino Unido, Gordon Brown, asumiendo así el papel de portavoz de la sociedad. Una sociedad que bien podría gritale a su Gobierno el titular de portada del Independent: “Don’t be yellow, Gordon. Be green” (No seas amarillo, Gordon. Sé verde). El diario reclama, así, a su principal dirigente que no caiga en decisiones populistas (amarillistas) bajando los impuestos para ganar apoyos ahora que su popularidad está en horas bajas y reafirme su apuesta por el ecologismo. El artículo completo, aquí.
El Mundo. El diario tiene por bandera el ecologismo. Así que, lógicamente, su defensa la realiza en un editorial:
“Bajar unos céntimos la fiscalidad por litro de gasolina o poner un tope al IVA tendría un pequeño efecto momentáneo que no detendría la progresión de los precios. Hay fórmulas para ayudar a los sectores en crisis, pero no pasan por bajar los impuestos del crudo, una medida que es como intentar matar a un elefante con una escopeta de perdigones”.
Solbes ha dicho que no habrá ayudas a la gente que compró una vivienda para especular.
A ver si es verdad. Sería una buena noticia que el Gobierno socialista venciese a la tentación de seguir regalando los fondos del Estado mediante subvenciones. No olvidemos que hasta hace muy poco el propio Solbes se negaba a ayudar a las constructoras y, finalmente, ha dado su brazo a torcer.
Se acercan los 400 euros prometidos por Zapatero (la mitad se pagará en la nómina de junio), pero, ¿quien sabe cómo se aplican realmente? ¿Cuánto va a cobrar cada persona? ¿Cómo tienen que pagarlos las empresas? Pero… ¿no los pagaba el Estado? La gente está en un mar de dudas, como cuenta en Expansión:
El cálculo en la nómina de la deducción del cheque de los 400 euros está suponiendo un coste añadido para las empresas y está volviendo locos a los departamentos de personal, que este mes acuden a cursos para saber cómo tienen que aplicarla.
El problema es que la medida no está tan generalizada como se anunció. Sólo recibirán la deducción completa las nóminas más altas, puesto que se trata de una rebaja en lo que te retienen por IRPF. De modo que si no te retienen, o te retienen poco, no llegas a cobrar los 400 euros nunca:
Por ejemplo, en la nómina de junio a un trabajador con una retención de 350 euros sólo le retendrán 150 euros –en este caso sí recibe íntegra la deducción de 200 euros– pero en el caso de una nómina con una retención de 150 al trabajador se le retiene 0, por lo que te devuelven 150.
Vamos, que más nos hubiese convenido aplicar medidas de calado para dinamizar la economía y el empleo que prometer regalitos en forma de cheques electorales. Por cierto, ¿a nadie se le ha ocurrido que en la España de la picardía lo más probable es que los comercios decidan subir los precios en junio aprovechando que la gente tendrá más liquidez? No olvidemos que con la ayuda de 210 euros para el alquiler prometida para los jóvenes lo que ha terminado pasando es que han subido los alquileres.

La semana pasada se montó un escándalo mayúsculo al conocerse que el asesor económico de Zapatero había fichado por la patronal de las grandes constructoras apenas unos días después de abandonar su cargo. Se trata de un comportamiento poco ético, aunque parece que legal, pero desde luego reprobable.
Pero el caso es aún más grave. Resulta que, por su fuera poco, durante 18 meses mantendrá la pensión habitual que reciben los cargos públicos al cesar (un 80% de su sueldo, o sea 2.500 euros todos los meses) y, además, el salario de su nuevo destino, que se valora en 300.000 euros anuales. Y lo peor no es que se vaya a cometer este desfalco a las cuentas públicas con esa tropelía que caracteriza a los políticos, sino que encima se supone que la indemnización se le concede en compensación por “no aceptar cargos incompatibles con su anterior tarea”, una condición que ni siquiera cumple. Pero claro, como quien le tiene que mandar el dinero será amigo, pues todo quedará en nada. Y el tampoco va a renunciar a tanto dinero, que será socialista-progresista, pero no tonto. ¡Qué país!
¡Ya era hora de que alguien se tomase en serio el dinero de los ciudadanos! Que cunda el ejemplo. ¿Qué es eso de tarjetas Visa para gastar a expuertas el dinero público? A saber cuántos nos cuestas con las caprichos de los políticos… En Reino Unido ya hicieron un ejercicio de transparencia que, a mi juicio, supone todo un escándalo.
No todo iban a ser facilidades para la SGAE, que gestiona y reparte el injusto canon que debemos pagar todos los españoles. Parece que aún queda algún juez con cordura, que ha decidido librar a un hotel de tener que abonar los 2.000 euros que le reclamaban los “artistas”. Ya le hubiera gustado a otros tener la misma suerte.
Sin embargo, parece un caso menor para las cuentas de la asociación. La SGAE recaudó el año pasado 377 millones de euros por los derechos del canon, lo que le va a suponer directamente unos beneficios a la gestora de los derechos de unos 120 millones de euros. ¡Y esto en pleno desplome de las ventas de cd y dvd! ¡¡¡Si es que jugar con el dinero del público es muy beneficioso!!!

Después de cuatro años de negaciones, el Gobierno se ha visto forzado, ante la crisis de abastecimiento de agua que vive Barcelona, a recuperar el trasvase del Ebro. No por completo, pero sí una de las obras incluídas en él, que permitirá llevar agua a Tarragona desde la desembocadura.
Por mucho que lo nieguen, se trata de una rectificación en toda regla. Pero que Zapatero haya entrado ahora en razón no nos va a salir gratis a los españoles. Todo lo contrario. Nos va a costar 180 millones de euros. El caso reviste aún más gravedad si se recuerdan las palabras del propio Presidente del Gobierno, negando la posibilidad de un trasvase en plena campaña electoral durante un mitin en Zaragoza:
- “Yo os dije hace cuatro años aquí, y hoy lo reitero, que mientras yo sea Presidente no habrá trasvase del Ebro.”
Y más aún si recordamos que esta obra contaba con financiación de la Unión Europea (es decir, no salía de nuestros bolsillos, sino de los de los alemanes) y la precipitada derogación del travase supuso que Bruselas reclamase la devolución de un dinero que ahora nos hubiese venido de perlas para evitar este nuevo despilfarro en plena crisis económica.
Al Gobierno de Zapatero se le han debido fundir los plomos. Así genera las ideas que genera. Ahora que ya nadie duda que España se enfrenta a un fuerte parón de la economía, llega el momento en que todos echamos de menos las reformas que no se han hecho. A cambio, el Ejecutivo socialista tiene preparada una política de parches, a cada cual más disparatado. Entre ellos, un posible rescate a las inmobiliarias en forma de créditos públicos (concedidos por el ICO), los famosos 400 euros y otra subida de las pensiones. ¡Cómo si no costase! Total, como el dinero publico no es de nadie = es de todos (clase práctica de socialismo).
Y mientras, al alcalde de Barcelona no se le ocurre mejor idea que gastarse casi 60.000 euros para conmemorar que desde hace un año hay un servicio municipal de alquiler de bicicletas. Lo que hay que ver.
Martin Varsavsky dice:
Casi todos los que no trabajan para el Gobierno, trabajan para un emprendedor y los que trabajan para el Gobierno pueden hacerlo porque hay emprendedores pagando los impuestos para que puedan trabajar para el Gobierno y salir a las tres de la tarde y hacer muchas de las cosas que hacen los que trabajan para el Gobierno que son totalmente anticompetitivas.
El vídeo tiene más de un mes, pero merece la pena (es un poco largo, 9 minutos y 28 segundos). Vía Netliving.
¿Nunca ha sentido curiosidad por saber en qué se gastan el dinero de nuestros impuestos los políticos? Las grandes cifras siempre van a planes ostentosos y mastodónticos, pero hay otra serie de gastos que los representantes públicos cargan al presupuesto. Un buen ejemplo de ellos es la difusión en Reino Unido de los gastos realizados por sus políticos. El artículo es muy recomendable por la elevada cantidad de gastos disparatados que contiene, que acaba por reflejar la extraña moral de los representantes públicos a la hora de manejar el dinero de todos.
En España sería casi un miagro que salieran a la luz este tipo de datos. Habitualmente, lo único que sale a la luz son derroches escandalosos, pero que, a buen seguro, sólo deben ser la punta del iceberg. Esperemos que cunda el ejemplo de Reino Unido. ¿Para cuando una ley de este tipo?
Es un blog de denuncia social. Nuestro objetivo es hacer público el exceso de gasto de los políticos y la Administración española. Queremos que sea también un blog participativo, abierto a todos los que quieran participar para saber, entre todos, en qué se gastan los políticos nuestro dinero, el de todos, el de los impuestos.